EL ENEATIPO 9 EN EL TRABAJO

«Sonríe, sí, sonríe, ¿a quién te recuerda? Sí, seguro que tienes en mente a esa persona a la que siempre imaginas sonriendo o por lo menos con esa de cara de estar de lo más tranquila, como ensimismada pensando en sus cosas, con un gesto agradable. Y, te pregunto, ¿recuerdas alguna discusión seria con esa persona? No, ¿verdad?»

Los 9 son los pacificadores del eneagrama, rara vez discuten porque entienden todos los puntos de vista y siempre buscan el consenso. Les motiva la armonía, la colaboración, el ambiente positivo.

Para los 9 es más cómodo evitar los conflictos y seguir los planes de otras personas. Les fascina la inseparable sensación de fusión. Por eso tienen a actuar como mediadores en lugar de ponerse de un lado o de otro. Debido a su disposición a unirse a otras personas, esperan que a cambio, les acepten. Les cuesta un gran esfuerzo generar planes propios y cuando consiguen hacerlo dan por hecho que los demás tienen que aceptarlos. No tienen dificultad en decidir sobre cuestiones mentales pero una decisión personal les supone separar su pensamiento de los planes de todas las demás personas.

Centran su atención en fuentes de gratificación secundarias. Descuidan las necesidades reales para ocuparse de sustitutos, por lo general la comida, los viajes, la televisión o las reuniones. Disfrutan del tiempo libre y del placer de un día sin objetivos que cumplir.

Les atraen las formas de actuar familiares, conocidas y predecibles porque eso les da tiempo para reflexionar. Suelen caer en rutinas ritualistas. Así minimizan el conflicto y dominan el dilema de la toma de decisiones.

Son famosos por realizar giros de 180º en su vida sin previo aviso. Es una decisión muy meditada y cuando la toman ya no hay vuelta atrás. Suelen decir que necesitan un empujón para empezar a rodar pero que después, nada les detiene.

También son famosos por darse cuenta de que están enfadados días después de que se produzca un suceso. Pero su enfado se suele traducir en adoptar un ritmo más lento, volcarse en otros proyectos o dejar de prestar atención.

Se relajan en ausencia de fricción, ellos desean que las cosas sean agradables y hacen lo posible por evitar conflictos. Para ellos es esencial que la «familia laboral» se lleve bien porque quieren sentirse a gusto en el trabajo, particularmente en la relación entre la autoridad y el empleado.

Florecen en condiciones de apoyo positivo pero evitan buscar los ascensos, esperan el reconocimiento ajeno pero no lo pedirán.

Les gusta que todo esté bien definido: los procedimientos, las órdenes y las recompensas, así adaptan su consumo de energía según pautas predecibles, sin sorpresas. Y desean una estructura que apoye las decisiones aunque no les gusta tomarlas, así que siguen pautas establecidas y evitan las decisiones espontáneas. Son muy cautos a la hora de correr riesgos sintiéndose más seguros en rutas conocidas así que repiten estructuras que les han dado buenos resultados en el pasado. Como tienen miedo a la decepción, evitan además cualquier riesgo que genere esperanzas.

Dilatan sus decisiones recopilando datos, posponiendo lo esencial para seguir adelante con lo no imprescindible. Además tener muchas cosas que hacer les abruma y tienen dificultades para establecer prioridades laborales porque las cuestiones de menor importancia también sienten que deben ser atendidas.

Funcionando «en automático» pueden producir gran cantidad de trabajo ya que anulan la conciencia de sus propios planes mientras siguen adelante en la rutina. Esta rutina productiva, sumada al entusiasmo del resto les aporta gran energía.

Suelen ser ambivalentes en su relación con la autoridad: desean la estructura y seguridad pero como tienen dificultades para establecer prioridades y ponerse en marcha, son tozudos si las instrucciones se las dan otros. Primero expresan su ira respecto al trabajo de forma encubierta, ignorando el problema o echando las culpas a la estructura, la mala gestión o los compañeros.

Como líderes suelen enredarse entre diferentes puntos de vista y examinar alternativas detalladamente en lugar de llevar a cabo un liderazgo preciso. Las necesidades de una sección pueden chocar con las de otra por lo que prefieren escuchar todas las voces, conseguir gran cantidad de información y repartir un poquito a cada una. Esto les lleva a ser imprecisos en el modo en que hay que llevar a cabo un plan y hace que por lo general actúen lentamente y una vez que encuentran una solución que funciona, tienden a repetirla.

El conflicto les resulta muy difícil. Por eso se alejan de las dificultades y no dan instrucciones claras cuando más se necesita. En condiciones de conflicto evitan decir nada para no decir no.

Como empleados responden a la estructuración y prefieren los entornos que ofrecen claros incentivos y recompensas. No desean competir ni atraer la atención hacia ellos.

Pueden asumir riesgos, tomar decisiones y ser creativos dentro de los parámetros de un sistema organizativo. Es importante que vean la oportunidad de avanzar aunque tal vez no le saquen provecho de inmediato.

Se funden con el entorno, tanto si es optimista como si supone insatisfacción.

Suelen ser agradables en su lugar de trabajo si sus opiniones son tenidas en cuenta. Son jugadores de equipo por naturaleza siempre que el conflicto sea mínimo. Se sienten orgullosos por las victorias grupales y pueden experimentar el triunfo de otro jugador como si fuese suyo. Producen con más creatividad y eficacia dentro de un equipo como colaboradores individuales y pueden actuar como «pegamento» en un proyecto porque muestran gran tranquilidad en los momentos difíciles.

Publicado por diariodeunaescéptica

Llevo trabajando más de 20 años en comunicación y desde hace algunos años estudio también Eneagrama. Es una herramienta en auge total en Estados Unidos y ya se está usando tanto a nivel de guiones de series y películas para construir mejor los personajes, como en las oficinas para mejorar las relaciones entre personas. Pero creo que se puede ir más allá y las marcas pueden utilizarlo también para definir mejor su forma de comportarse y para responder mejor a las motivaciones de compra de los 9 eneatipos.

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