EL ENEATIPO 6 EN EL TRABAJO

«Seguro que todos tenéis ese antiguo compañero que hace ya años que se fue pero que siempre está ahí, no habéis perdido el contacto con él y de alguna forma sabéis que es porque de vez en cuando os llama o escribe a través de las RR.SS. para saber de vosotros y si se puede, tomar unas cañas. Así son los 6, no se van nunca, son leales a los suyos y si les llamas mañana porque les necesitas, sonreirán satisfechos y te ayudarán en lo que puedan. También, si echas la vista atrás y piensas como trabajaba, descubrirás a esa persona excesivamente precavida que analizaba un montón de variables posibles antes de tomar una decisión y que nunca llegaba sin su plan B, C, D o los que hiciese falta. Y de repente un día te sorprendía, ante algo inesperado, con una solución rápida e instintiva poco propia de él. Sí, los 6 también son así, capaces de una cosa y la contraria en su misma persona, como las 2 caras de una misma moneda, cosa que, a veces, desconcierta a los que tenemos a nuestro alrededor. Y lo digo así, en primera persona porque he de confesar que yo, soy un 6».

A los 6 les motiva el confort, la seguridad y sentirse a salvo. Son conocidos como los leales del eneagrama.

Ven el mundo como un lugar amenazador, han aprendido a ser precavidos. Escépticos y cautelosos buscan intenciones ocultas. Y paradójicamente el éxito puede provocarles temor, quedar a la vista de los demás equivale a recibir ataques.

Aunque los 6 ante el peligro, presentan 2 caras: fóbica (se esconden) y contrafóbica (desafían sus miedos de un modo agresivo). Por eso un 6 bajo presión y al límite, suele dejar de lado la duda, se deja llevar por el instinto y reacciona rápido.

Destacan notablemente en el cumplimiento de sus obligaciones y suelen animar a otros en la adversidad y ser heroicos en los momentos difíciles. La llamada del deber moviliza a la acción. Para ellos es fácil actuar por una causa pero un éxito personal provoca alarma. Les cuesta mucho continuar avanzando con eficacia cuando el éxito comienza a materializarse y no consiguen concentrarse cuando no encuentran ninguna oposición. Entonces la duda se instala en sus mentes y las opciones positivas les empiezan a parecer irreales.

El 6 complace a los demás con el fin de sentirse seguro. Necesitan certezas: si la noticia es buena pueden sentirse agradablemente sorprendidos y si es mala, al menos saben dónde se encuentran. Si ha de hacer frente a dificultades no tienen inconveniente en ponerse en movimiento pero lo desconocido les paraliza.

La mente de los 6 está organizada para cuestionar, descartar lo obvio y para atravesar capas de oscuro significado. La mente del 6 duda, restablece la posición mejorada y duda una vez más hasta que no le queda ninguna duda. Tienen un gran poder analítico. Su atención se centra en preguntar y examinar la posición contraria. La duda y la sospecha sobre lo obvio producen claridad. Representan la oposición leal: «Sí, pero…», son los abogados del diablo, considerando siempre lo contrario.

Necesitan reprimirse a una autoridad para sentirse protegidos pero cuando aprenden a valerse por sí mismos, entran en conflicto con dicha autoridad. Sobrevaloran el poder de la autoridad e invisten de mucho más poder del que en realidad tienen a las figuras que proyectan una imagen autoritaria. Esto les hace sentirse débiles y reaccionar contra ese sentimiento, buscando la protección de la autoridad (lealtad) e intentando derrocarla (rebeldía).

Suelen probarse ante los demás y se preparan para enfrentar el miedo. Son capaces de enfrentar cualquier contratiempo y competirán cuando los problemas impidan una victoria, defendiendo las causas de los menos desfavorecidos.

Suelen liderar con más claridad y fortaleza cuando los negocios deben cambiar de rumbo que cuando les espera una victoria asegurada. La duda desaparece cuando pueden probarse a sí mismos frente a una dificultad conocida y no frente a un escenario negativo que ellos mismos han imaginado.

Suelen ser líderes que luchan por la causa de los más débiles y su propia opinión destaca porque concentra la fe de otros.

Prestan más atención a las áreas de dificultad que a las alternativas positivas. Se centran en los fallos, no dejan de pulir y mejorar su obra y son capaces de trabajar con una sorprendente fortaleza y resistencia durante mucho tiempo sin una gratificación inmediata.

No suelen vanagloriarse del éxito, consideran que han superado los miedos y les atrae mediar en el siguiente problema difícil.

Como empleados la seguridad para ellos es fundamental. Responden a pautas claras, penalizaciones rotundas y una explícita cadena de mando de no depende del favoritismo ni de a quién conoces en la escala jerárquica.

Son muy creativos y cooperativos si su trabajo apunta a construir un futuro seguro. Pueden posponer su propia gratificación.

Si perciben que sus superiores son leales, responden con una fidelidad fuera de lo común. Sin embargo si les fallan, actúan con rebeldía.

La seguridad para ellos radica entre otras cosas en la información. Perdonan fácilmente el error cuando lo conocen pero consideran que los secretos son una manipulación.

Se sienten muy incómodos cuando deben competir con personas que ven a diario. Se sienten culpables de vencer pero tampoco se sienten bien si no lo dan todo.

Las personas con las que trabajan les parecen tan importantes como el trabajo en sí.

Publicado por diariodeunaescéptica

Llevo trabajando más de 20 años en comunicación y desde hace algunos años estudio también Eneagrama. Es una herramienta en auge total en Estados Unidos y ya se está usando tanto a nivel de guiones de series y películas para construir mejor los personajes, como en las oficinas para mejorar las relaciones entre personas. Pero creo que se puede ir más allá y las marcas pueden utilizarlo también para definir mejor su forma de comportarse y para responder mejor a las motivaciones de compra de los 9 eneatipos.

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