Hace unas semanas analicé las campañas de Navidad desde el Eneagrama y uno de los ejemplos de mayor responsabilidad en España que comenté fue el de la renuncia de El Almendro a su campaña para no fomentar las reuniones familiares en un momento en el que era conveniente seguir manteniendo las distancias.
Si bien esto fue así, no tuvo ni de lejos la misma repercusión que ha tenido el hecho de que Budweiser no haya estado en la Super Bowl este año para ceder sus espacios a fomentar la vacunación en Estados Unidos. Aunque esto es cierto a medias porque sí que ha tenido un spot en emisión (https://www.youtube.com/watch?v=on04UnEzCt8) aunque desde luego la inversión no ha sido la misma que otros años. El spot, como siempre es de una gran factura y esta vez está lejos de la forma de comunicación habitual de Budweiser desenfadada y enfocada al disfrute.
Pero… como un 6 escéptico que soy, ¿hasta qué punto esto no es también una campaña de marketing?. Habría que analizar hasta dónde ha llevado a Budweiser esta estrategia porque puede que la sitúe en el top of mind de las campañas de la Super Bowl habiendo dicho que no iba a estar en la misma. Además, teniendo en cuenta la caída de ventas relacionada con los cierres de los bares y restaurantes y con el hecho de la restricción en el ocio y las reuniones familiares, seguramente, la inversión, de todas formas, hubiera sido menor.
¿Es una cesión sincera o es puro postureo? Habrá que ver cómo se comporta la marca en los próximos meses para comprobarlo, ¿qué opináis?